Te violaría igual que hicieron conmigo tus versos nacidos del amante más lascivo y pendenciero. Te mordería cada palabra, cada suspiro y así supieras cuan herida dejaste una vida en desasosiego. Te seduciría sumiéndote en sueños profanos o en aquelarres insomnes de tus más íntimas perversiones. Me prostituiría a cambio sólo de tu mirada fijada en mis labios, ardientes y húmedos, musitando vocablos de deseo… Te violaría, mordería, seduciría, me prostituiría, solo si yo quiero.